Estos últimos días han estado verdaderamente calurosos, en pleno octubre que es lo peor de todo y nos hacemos la pregunta del millón ... ¿y las lluvias?... pues estos cambios tan drásticos del tiempo se los debemos al calentamiento global... como consecuencia de la gran contaminación que producimos los humanos.
Estamos acabando con la naturaleza, y ésta tarde o temprano nos pasará la factura...!!!
Como hace unos días el 29 de septiembre de 2009 un tsunami provocado por un terremoto de 8 grados en la escala de richter causó 14 muertes en la región del océano pacífico de las islas de Samoa.
Nada comparado con el tsunami del 26 de diciembre de 2004 en Asia, un terremoto a cuatro mil metros de profundidad en el Océano Índico, a unos 260 kilómetros al oeste de la costa de Aceh, (Indonesia), que llegaría a los nueve grados de la escala Richter.
Este seísmo produciría una cadena de tsunamis que borrarían literalmente del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo, agua y cerca de 300.000 cadáveres.
Las olas de más de 5 metros de altura capaces de desplazarse a más de 700 km/h, no creo que haya formar me imaginarse algo asi, o al menos yo no podría es algo realmente impresionante, y no sólo afecto a perdidas humanas, si no acabo con la ciudad entera, se pueden imaginar lo díficil que ha de ver sido levantarse hablando en forma global, (económico, moral, sentimental, etc).
Hay que agradecer que aqui no ha pasado algo tan desastroso desde 1985.
Cuidemos al mundo. Por que tarde o temprano la naturaleza cobra lo que es suyo y su furia podría acabar con nosotros..!!!
hay que tener un poco de conciencia...!!!
suerte
Estamos acabando con la naturaleza, y ésta tarde o temprano nos pasará la factura...!!!
Como hace unos días el 29 de septiembre de 2009 un tsunami provocado por un terremoto de 8 grados en la escala de richter causó 14 muertes en la región del océano pacífico de las islas de Samoa.
Nada comparado con el tsunami del 26 de diciembre de 2004 en Asia, un terremoto a cuatro mil metros de profundidad en el Océano Índico, a unos 260 kilómetros al oeste de la costa de Aceh, (Indonesia), que llegaría a los nueve grados de la escala Richter.
Este seísmo produciría una cadena de tsunamis que borrarían literalmente del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo, agua y cerca de 300.000 cadáveres.
Las olas de más de 5 metros de altura capaces de desplazarse a más de 700 km/h, no creo que haya formar me imaginarse algo asi, o al menos yo no podría es algo realmente impresionante, y no sólo afecto a perdidas humanas, si no acabo con la ciudad entera, se pueden imaginar lo díficil que ha de ver sido levantarse hablando en forma global, (económico, moral, sentimental, etc).
Hay que agradecer que aqui no ha pasado algo tan desastroso desde 1985.
Cuidemos al mundo. Por que tarde o temprano la naturaleza cobra lo que es suyo y su furia podría acabar con nosotros..!!!
hay que tener un poco de conciencia...!!!
suerte
hola
ResponderEliminaryo creo que conciencia siempre se ha hecho al respecto pero eso no basta ya no se puede pensar en la ideología de lo que esta bien y mal, hay que actuar y todos debemos colaborar, uno no puede hacer cambiar al mundo pero si todos los unos se esfuerzan se logra algo grande, pero todo debe empezar por algo pequeño, por otro lado el sector industrial quienes son los que mas contaminan no pueden detener su producción sólo por la contaminación, ya que elaboran productos necesarios para la vida cotidiana, habría que buscar sustitutos no contaminantes y adquirir una nueva forma de realizar las actividades diarias y no solo pensar en eso sino en todo el recurso humano que hay detrás, ¿que sería de ellos sin empleos?.. creo por cada solución que se encuentre habrá 1 o más problemas que surjan siempre y no se podrá detener el ciclo contaminante que ha creado "la especie razonable" del planeta tierra y tanto así que es su propia naturaleza la autodestrucción.
por Gil Escalante
Universidad Veracruzana jeje
hasta luego.
pongan más cosas interesantes